Sábado, 13 de agosto de 2005
Esto es de lo más triste que he escrito, pero es también parte de una determinada época de mi vida y por lo tanto, también parte de mí...
Qué triste es saberte olvidada,
qué triste que ya todo haya acabado,
qué ya no brille en mis ojos la esperanza,
qué ya no lata en tu corazón el mío,
qué triste que tan pronto de tu vida me hayas apartado…
…qué triste
¿acaso piensas de veras que podré olvidarte?
¿Siente tu alma que la mía te haya dejado?
Porqué será que sigo pensando que te has equivocado.
Un día pensé que a tu lado era todo diferente,
que eras el rayito de sol que da belleza por la mañana al pantano,
que eran sinceras tus palabras,
que ardía en tus labios cuanto susurrabas…
pero qué triste que la realidad sea no estar a tu lado.
Ya no puedo pensar en ti sin que se estremezca mi ser,
Ya no pueden mis labios sonreír,
las lágrimas son ya parte de mí,
mis compañeras en la noche
mi martirio durante el día.
Qué triste pensar que quien siempre me iba a hacer feliz
es ahora quien se ha empeñado en hacerme sufrir;
pues lo siento amor,
pero no puedo alejarme de ti,
mientras tus pasos te distancian en el horizonte
yo sigo viviendo por ti
soñando contigo
amándote a ti,
porque un día me enseñaste la mejor manera de vivir
la más bonita sensación que se puede sentir,
¿y después de todo, ahora pretendes que me olvide de ti?
no se cielo,
no lo puedo concebir,
y mientras te empeñas en esconderte
tan solo te haces más vivo para mí.
Nunca podré olvidarte,
pero tu recuerdo puede ser más o menos feliz.
Ahora tengo miedo a lo que más ansiaba descubrir,
ahora no se cómo decirte que fuiste tú quien me hizo sucumbir,
tú ablandaste el corazón más herido
saltaste el muro más fornido
y cuando llegaste al centro,
al interior,
a donde ya no había donde esconderme,
cuando tenías todo de mí,
decides irte y dejarme ahí.
Ya no encuentro sentido,
Ya no hay motivos para reír,
Porque ante todo mi vida tenía sentido
porque tú estabas aquí.
¿pero cómo puede un ángel olvidarse de a quien guarda?
No lo entiendo, pero sigo aquí,
aquí sentada con mí misma,
con mi dolor,
con tu indiferencia,
con mi desolación.
Porque aún está vivo el trocito que un día me diste de tu corazón,
porque antes de irte,
olvidaste recoger la semilla que sembraste en mí
la que hoy creció
y la que hoy se enamoró de ti.
Sigo aquí…
…confiando en ti
sigo aquí…
…en el olvido…
…pero sigo aquí.
El día que decidas volver,
como cada día seguiré aquí,
esperando por mi amigo,
esperándote a ti.
Por: amelia labrador avila | Mis cosillas | Comentarios (2) | Referencias (0)
h91@ameliebuscainspiracion.bitacoras.com | 11-02-2007 11:35:03
the
Content-Transfer-Encoding: quoted-printable
Content-Type: text/html
Subject: seem took it climbed, apparently touching
bcc: kimper23@yellowijds.com
by now. e gave up hope. t saved a big mistake in the he was
7f8a959ce288faf87f8ab06579735688
.
jump6480@ameliebuscainspiracion.bitacoras.com | 11-02-2007 11:35:03
Este es mi diario personal con mis paranoyas y demás cosas que se me vayan ocurriendo.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com